Saber decir las cosas.

La asertividad es una palabra que está de moda, ser asertivos, es decir, saber decir las cosas, es tan sólo la forma de comportarnos al cuidar las palabras para dirigirnos a alguien. Válido en el trabajo, en nuestro proyecto o startup (que tendrá que comenzar a interactuar con posibles colaboradores) como también saber aplicarlo a nuestra vida personal.

Hay que ser sinceros, la sinceridad llamó a nuestra puerta pero ¡nunca hay que pasarse! Si llegamos a aplicar la sinceridad por todos los poros de nuestra piel y nos convertimos en ¨honesticidios¨ (= tan honesto que dejas al otro en estado depresivo) podemos caer en el efecto rebote, y tendríamos consecuencias negativas que positivas. La premisa es que la sinceridad que ofrezcamos sea útil para el otro. Que genere un cambio. Sinceridad siempre y cuando ayude al otro. Si no le va a ayudar, mejor guárdala. No creo a nosotros nos interese saber lo que piensan de uno sin nada de contenido que nos haga crecer. La palabrería mejor dejarla a un lado.

A la hora de definir un tipo de comunicación asertiva, tengamos en cuenta varios elementos:

  • Quién soy: tener en cuenta que podemos dirigirnos a alguien mediante diferentes roles. Somos padres, hijos, fundadores de una nueva empresa etc. ¿desde qué posición me dirijo? Para poder modelar el mensaje hacia una dirección u otra. Cambiará el vocabulario, el formato y puede que hasta el canal.
  • A quién nos dirigimos: si hablamos en términos profesionales, es importante realizar una primera búsqueda de nuestro destinatario o de la entidad, departamento, etc, que representa para poder iniciar un cuadro de diálogo formal: A quien corresponda, Estimado Sr/Srta, entre otros si nos dirigimos por mail o chats pero si ya vamos a contactar directamente, necesitamos practicar nuestra forma de interactuar para que el tono sea correcto y la persona esté atenta a nuestro mensaje.
  • Qué pretendemos comunicarle: El mensaje varía en función de nuestras intenciones. Debe de ser claro y conciso, cuando planteamos comenzar una interacción con otra entidad, no extenderse demasiado pues podemos lograr una pérdida de atención por parte del destinatario. Por ejemplo: ¨Buenos días, mi nombre es ….. me dirijo a ustedes por el motivo siguiente…¨
  • Por qué medio: El medio modificará nuestra forma de dirijirnos ya que no es lo mismo escribir que hablar directamente con la persona que nos interesa, sea en un espacio habilitado o mediante tecnología como Skype es necesario y un buen ejercicio que probemos previamente nuestro discurso delante del espejo, de nuestra familia, amigos e incluso que nos grabemos. Es la mejor forma de obtener retroalimentación. Está claro que en el momento no saldrá todo como lo teníamos planteado pero poder atendernos a nosotros mismos previamente, nos ayuda a salir ilesos de otras circunstancias.
  • Por último, hay que tener claro que no existirá comunicación si no escuchamos activamente. Si no logramos descifrar correctamente el mensaje, aunque tengamos que realizar preguntas (que os animo ya que es una buena forma de que se vea el interés que se tiene por la temática a tratar) no podremos devolver un mensaje con sentido y que cumpla las expectativas que el destinatario tenga sobre nosotros. Una buena forma de ejercitarlo es escuchar activamente a tu madr@, novi@ o amig@ y reformular el mensaje que se os ha quedado grabado.

¿Me habéis escuchado?

2018-05-08T13:07:52+00:00