No digas que vas a hacer algo, simplemente hazlo. Cuando lo haces, ya se dice por sí solo.

A menudo me encuentro con personas que son presas de sus ideas, de sus mejores intenciones, y está muy bien y digo presas por que se atan de pies y manos con excusas para no tomar acción.

Sin acción absolutamente nada cambia, nada va a mejorar. El deporte a mí me ha enseñado que la pasión y la constancia son las claves del éxito. Absolutamente nada que valga la pena conseguir en la vida es fácil.

Empezar, dar el primer paso, cualquier persona lo hace, pero mantenerse firmes y constantes cada día, solo unos pocos lo van a conseguir.

Saca el valor y el coraje en los momentos más críticos, recuerda que al final el dolor es momentáneo, crecer duele, llegar al siguiente nivel duele, es incomodo salir de tu zona de confort.

El sufrimiento es opcional, no te pases toda tu vida pensando qué hubiera pasado si no hubieras abandonado. Ten en cuenta que vas a pasar por esos momentos críticos.

Cuando vas a pensar en abandonar, en tirar la toalla, simplemente tienes que aguantar un poco más. Una repetición más, una serie más, un día más, una acción más. ¡Hazlo! Y entonces, sonríe.

No hay nada realmente más satisfactorio, que recordarte a  ti mismo, a ti misma, que eres absolutamente capaz de todo.

Hay una frase de David Casinos que siempre voy a recordar. “Todos los días sale el sol, y si no, ya me encargo yo de sacarlo”.